Sobre Ana
No nací sabiendo
mirar a los gatos.
Y tú tampoco tienes que hacerlo sola.
Llevo 23 años como veterinaria. Y aun así, hubo una gata que me obligó a reconocer que saber mucho de gatos no significa necesariamente comprender al gato que tienes delante.
Se llamaba Rayo Cósmico. Con ella se me acabaron los protocolos: lo que necesitaba no estaba en ningún manual. Aprender a escucharla me abrió una forma de entender a los gatos que la veterinaria sola no me había dado.
Desde entonces uno mi formación científica con la comunicación animal, la comprensión emocional y el trabajo energético.

